Aunque esto se titula “Diario de un parado”, no pretende ser
un diario en el sentido literal de algo que se escribe todos los días, más bien
mi intención es ir publicando en función de las novedades y de mi estado de
ánimo fundamentalmente. En fin, que me estoy enrollando a lo bobo
Una vez aclarado que este diario no es un diario, y sin tener claro que lo vaya a leer alguien, os voy a contar cosas, que es de lo que se trata.
Una vez aclarado que este diario no es un diario, y sin tener claro que lo vaya a leer alguien, os voy a contar cosas, que es de lo que se trata.
Pues resulta que hace unos días terminé mi trabajo en mi
último proyecto laboral, un proyecto que estaba muy bien, que me ha aportado
mucho y todo eso, pero desde hace dos viernes estoy de vacaciones como paso
previo a mi inminente finalización de contrato. Eso sí, que si eso igual me
llaman para otra cosa, que la empresa es muy grande, que igual otro día en otro
sitio, pero que en nada a la puta calle. La sensación esa de recoger la mesa,
tirar todo lo que no vale, que en mi caso con mi tendencia al aumento de
entropía me llevó varios días, recoger el ordenador haciendo limpieza digital
también, dejar el teléfono guardadito en su caja… Pues eso, es una sensación de
“parece que va en serio, se me va a hacer raro, otra vez, otro cambio… me cago
en mi puta vida”
La despedida, que no fue mi despedida sino la celebración o más bien la conmemoración del final del proyecto (creo que si se acaba el trabajo no hay mucho que celebrar) fue muy divertida, con jefes y compañeros, me atrevería a decir que algunos con la categoría de amigos, nos dedicamos a mitigar las penas por el fin del proyecto con una cena seguida de cubateo, bailoteo, risas, más cubateo, abrazos, exaltación del compañerismo y la amistad, más cubateo, más abrazos, más risas, alguna lágrima y para variar acabé quedándome dormido en el taxi que me llevaba a casa.
La despedida, que no fue mi despedida sino la celebración o más bien la conmemoración del final del proyecto (creo que si se acaba el trabajo no hay mucho que celebrar) fue muy divertida, con jefes y compañeros, me atrevería a decir que algunos con la categoría de amigos, nos dedicamos a mitigar las penas por el fin del proyecto con una cena seguida de cubateo, bailoteo, risas, más cubateo, abrazos, exaltación del compañerismo y la amistad, más cubateo, más abrazos, más risas, alguna lágrima y para variar acabé quedándome dormido en el taxi que me llevaba a casa.
Día siguiente de resaca de esas de reventar la cabeza
(¡maldito garrafón!) y de pensar en si me habría comportado correctamente, o
habría hecho el Tonetti. A ver que me voy de la empresa pero que me gusta
quedar bien y tal, y no ser “aquel de la borrachera vergonzante”. Me fueron
llegando fotos y he salido bastante digno, me quedo más tranquilo.
El lunes siguiente recibo un Whatsapp ya en mi teléfono personal de cosas que habían quedado pendientes, bueno sigo ahí…
Los días empiezan a pasar, empiezo a buscar “en serio”, aunque esté de vacaciones, no me puedo quedar quieto, las facturas llegan, las deudas siguen… Joder que agobio. No sabía que existían tantas páginas de empleo, y eso que estaba dado de alta en tropecientas; algunas la verdad tienen una pinta de cutres y de ser un timo para pillar datos de la gente que flipas, pero bueno, hay que fiarse “por si acaso”, por si ese trabajo es “el bueno” y por estar en una página cutre no lo va a mirar casi nadie. Como decía mi abuela “de ilusiones vive el tonto de los cojones”
El lunes siguiente recibo un Whatsapp ya en mi teléfono personal de cosas que habían quedado pendientes, bueno sigo ahí…
Los días empiezan a pasar, empiezo a buscar “en serio”, aunque esté de vacaciones, no me puedo quedar quieto, las facturas llegan, las deudas siguen… Joder que agobio. No sabía que existían tantas páginas de empleo, y eso que estaba dado de alta en tropecientas; algunas la verdad tienen una pinta de cutres y de ser un timo para pillar datos de la gente que flipas, pero bueno, hay que fiarse “por si acaso”, por si ese trabajo es “el bueno” y por estar en una página cutre no lo va a mirar casi nadie. Como decía mi abuela “de ilusiones vive el tonto de los cojones”
Empiezo a tirar de contactos, de amigos, de colegas, de
conocidos...:
-Oye que mira que en breve me voy a la puta calle, que si
sabes de algo y eso que me lo comentes
-No jodas, que putada tío
-Pues ya ves, macho, a estas alturas otra vez a dar vueltas
-Nada, joder, no te preocupes, que eres la hostia, y con el
curriculum que tienes no vas a tener problema
-Si, si, que tengo un curriculum cojonudo pero me voy a la
puta calle, y las facturas siguen viniendo
- Pero tienes paro
- Si pero el paro da para subsistir malamente, cada vez va a
menos y cuando te quieres dar cuenta se ha acabado. Además que cojones, que yo
no puedo estar sin trabajar que la cabeza me jode vivo
-No te preocupes tío, si se de algo te lo comento, tu
tranquilo
-Gracias macho. Oye cuando quieras tomamos una cerveza que yo ahora lo que tengo es tiempo
-Gracias macho. Oye cuando quieras tomamos una cerveza que yo ahora lo que tengo es tiempo
-No se yo, estoy muy liao. Ya sabes, el trabajo
-Ya, ya se…
Y a veces te lo crees, eso de “no vas a tener problema” y
otras piensas “los cojones, el problema ya está aquí y no se va a solucionar
tan fácil”. En fin, la cabeza y sus cosillas
Llegan las primeras decepciones, las ofertas en las que te
descartan, las empresas en las que trabajan colegas que te dijeron que harían
lo que pudiesen para entrases, pero que también te descartan. Joder, es que ni
con recomendación, ya verás como no vuelvo a trabajar en la puta vida
Después de la primera semana llega el bajón, el ánimo ha empezado a flojear, la casa es un desorden, me pongo a mirar ofertas y me disperso, agoto las existencias de cerveza del frigorífico… Pronto empiezo
Después de la primera semana llega el bajón, el ánimo ha empezado a flojear, la casa es un desorden, me pongo a mirar ofertas y me disperso, agoto las existencias de cerveza del frigorífico… Pronto empiezo
Que alegría, me llega un embargo…
Intento no pensar demasiado, día a día, hablar con gente de
cosas triviales, sin dejar de buscar y de estar pendiente, pero no puedo
permitirme obsesionarme, no puedo arrastrar la tristeza, siempre he acabado
buscándome la vida, tengo dos manos, un cerebro y un par de cojones para salir
adelante. Además la opción de estudiar
una oposición siempre está ahí, pero me da una pereza… Siempre he sido un vago
en eso de estudiar, brillante pero un vago. Se que si me pongo no voy a tener
mucho problema pero ¡que pereza!
Parece que da resultado, la cabeza va a mejor. Me ofrecen un
trabajo de “machaca” a euro la hora (mil horas por mil euros), otro para
trabajar en “B”, nuevos contactos que “ya me llamaran” pero al menos dan buenas
palabras. No perdamos la esperanza
Y en estas estaba cuando me llega el IBI. Por no mencionar
que tengo que hacer la declaración de la renta y me van a crujir. Estoy pensando
en “vender medias”
Y aquí me hallo. Ayer se me acabaron las vacaciones, así que
hoy es mi primer día de parado, aunque no puedo solicitar la prestación hasta
dentro de unos días por tema de vacaciones pendientes.
Ya os iré contando
Me voy a comer donde mis padres, que así ahorro
PD: Oye, que si sabéis de algo os paso el curriculum si eso