jueves, 20 de febrero de 2014

Mala hostia

Últimamente creo que me invade la mala hostia. Yo no soy una persona que tenga mala hostia, o eso creo, pero últimamente estoy de mala hostia, en poco tiempo varias personas con las que tengo relaciones muy diferentes me lo han dicho, cosas como "te está cambiando el carácter", o "no te enfades..." Mi contestación es algún tipo de justificación, de excusa, o decir que yo hablo así. Pero yo se que si, que estoy de mala hostia.
No es por justificarme, pero vivimos en la era de la mala hostia. Poned el telediario y veréis revueltas, protestas, gente crispada, gente de mala hostia... Y si salen hablando los políticos, lo mismo, mala hostia, descalificaciones... Programas de "periolistos" y tertulianos donde predomina el mal gusto, la descalificación, la crispación y la mala hostia, por no hablar de los "Sálvames" y similares... Y lo de los negros o subsaharianos o como los queramos llamar que han sido atacados con pelotas de goma: el hecho en si se ha desdibujado y ha pasado a ser un ejercicio de mala hostia entre políticos de un signo y otro, con justificación y descalificación dependiendo del bando. Todo es válido para recrearse en el descrédito, el ataque, la crispación, y eso contribuye a que la gente se ponga de mala hostia.
Para mi es una sensación que crece dentro, me sube desde la parte baja de los cojones hasta la garganta y sale en forma de gritos, palabras gruesas y exabruptos, y otras veces me recorre los brazos y se traduce en golpes y manos apretadas. No se lo que me lo produce, o a lo mejor si pero no lo quiero reconocer o afrontar, pero ultimamente crece dentro de mi como una planta de marihuana que echase raíces en mi estómago y quisiese salir por mi boca, extendiendo sus ramas por mis brazos.
Y es cierto que la rabia hay que descargarla, de alguna manera, y si no es así se acumula, se enquista y duele, y presiona, y ahoga y te mina la puta vida. Así que no se si estoy canalizando mi rabia contenida de estos años y sacándola hacia afuera, o es algo nuevo que está creciendo.
Creo que lo que voy a hacer es dejarla fluir, intentando no canalizarla contra la gente que no tiene ni culpa ni pena, aunque a lo mejor debería empezar a salpicar con ella a la gente que me toca los cojones, y que por educación, o saber estar o lo que sea siempre he intentado no buscar la confrontación y por tanto guardarme la mala hostia que me provocan para mi. Porque aunque no os lo parezca, he tenido la suerte de recibir una educación en ciertos valores como el respeto y la no beligerancia que suelo aplicar casi siempre, pero todos tenemos un limite, puede ser que este cambiando ese límite simplemente, o que se me esté secando la pólvora y me esté volviendo mas explosivo.
Que no aguanto una avispa en los cojones, oiga.









domingo, 16 de febrero de 2014

Cada perro que se chupe su pijo

   Supongo que nos pasa a todos, a veces hay expresiones que se te quedan en la mente, que almacenas por alguna determinada razón, podríamos decir que te marcan o que suponen un aprendizaje repentino. Pues bien, a mi me ha ocurrido unas cuantas veces, y esta expresión ha sido una de ellas: "cada perro que se chupe su pijo"
   Hace ya algunos años, cuando estaba terminando la carrera, comencé a trabajar en mi primer trabajo "serio" para una empresa de electricidad. La verdad que el trabajo era una puta mierda en general, aunque tenía algunas cosas que me gustaban, pero para mi era una aventura, la aventura del mundo laboral en un trabajo que poco tenía que ver con mis horas de clase, de estudio y de laboratorio... En determinados momentos las pasé putas, pero aquella experiencia me transportó a un mundo diferente de aquel por el que me había movido hasta entonces, ni mejor ni peor, diferente. Un mundo donde el encargado gritaba a diestro y siniestro, donde todo el mundo se cagaba en Dios, donde hablar a voces era lo habitual, donde había compañeros que te ayudaban, otros que no, y otros que te puteaban, incluso había personas que sufrían acoso laboral y que nadie tenia cojones de reconocerlo abiertamente, es más, algunos se ensañaban con el débil para sentirse mas fuertes... Poco a poco fui entendiendo esa expresión "cada perro que se chupe su pijo". 
   Recuerdo perfectamente quien la dijo, y la verdad me hizo hasta gracia, era uno de los primeros días en la empresa, y en aquel momento la entendí pero no la entendí... 
   Poco a poco fui entendiendo la frase, me di cuenta de que  las cosas eran así, que yo me tenia que chupar mi propio pijo, que aunque había buenos compañeros, aquello era una pequeña jungla, que no te solían regalar nada, que había gente que te puteaba por la razón que fuese o simplemente porque si, que en cualquier momento encendían el ventilador de la mierda y aquello empezaba a salpicar, que a casi nadie le importaba lo jodido que pudieses estar un determinado día, que en definitiva, estabas solo...
   Después de aquel trabajo, he tenido otros trabajos, y más de lo mismo, aunque de otra manera, pero la historia siempre se repite, y el aforismo es aplicable: "cada perro que se chupe su pijo"
   Y con el paso del tiempo, te vas dando cuenta que no solo es aplicable al trabajo, también se aplica al resto de los ámbitos de la vida. Nadie te va a regalar nada, únicamente los padres por ese amor y ese instinto natural hacia los hijos, y no todos, puede que algunos me hayaís oído decir aquello de que "el amor verdadero no existe, son los padres", y es así, es el único amor fuerte y en muchas ocasiones desinteresado... 
    Llega un momento en el que te das cuenta que estas solo, si, solo en el sentido mas jodido de la palabra, el egoísmo del ser humano es lo primero, así que tu pijo te lo chupas tú, tu vida la resuelves tú, y tus problemas son tuyos... Ni parejas, ni familia, ni amigos y mucho menos compañeros de trabajo, determinadas situaciones de la vida se viven en la mas absoluta de las soledades, y o se resuelven o quedan ahí por los siglos de los siglos, como las preguntas de un examen sin contestar, o el desorden de la habitación de un soltero.
    Asi que estoy aprendiendo a no esperar nada de nadie, nadie me va a chupar el pijo (metafóricamente hablando, claro...), y si un día me lo chupan bienvenido sea, pero pasarse la vida esperando es un error, no es que las personas sean malas por naturaleza, es que hay dos cosas que el ser humano tiene que hacer por si solo: vivir y morir, y nadie lo va a hacer por ti, amigo.
     Gracias Manolo por aquella frase dicha tan a tiempo.




sábado, 15 de febrero de 2014

Dejen que me presente

Hola, quien seas. Si has llegado hasta aquí es por curiosidad, porque me conoces de algo, o porque te has equivocado. Sea como sea, bienvenido a este humilde rincón del loco de receta.

Hace tiempo que me ronda la idea de escribir un blog, me parece que lo de las "redes sociales" se me queda pequeño, perdón, decir que se me queda pequeño creo que es vanidad, lo que quiero decir es que quiero algo más. De Facebook me he cansado hace tiempo, tanta foto, tanta chorrada, solicitudes de comemeelrabocrush, gente que te espía y luego lo casca... En fin, que no es lo que era, y lo utilizo para mantener contacto con determinadas personas y poco más, porque todo lo que escribas puede ser utilizado en tu contra (generalmente la gente utiliza a favor pocas cosas). Twitter me sirve para leer a algunas personas interesantes, para enterarme de las noticias y de las opiniones, para reirme con gente verdaderamente ocurrente e inteligente, y sobre todo para vomitar mi rabia, para eyacular pensamientos, para ser irreverente, para sacar mi parte "almodovariana" (un amigo mio me decía que parecía sacado de una película de Almodovar), para darme al sarcasmo, a la burla y al hablar por hablar sin pensarlo demasiado, aquello de escribir lo primero que se te viene a la cabeza en un determinado instante. Pero yo no soy ni el de Facebook ni el de Twitter, bueno si, pero no, es decir, no es un reflejo de todo lo que soy, solo de una parte, y creo que en un blog, aunque no lo lea nadie puedo poner algo más, y si alguien lo lee será por que le interesa, no para stalkear, para criticar o para juzgarme (bueno, eso si en mayor o menor medida lo haréis). 

Realmente esto lo hago para mi, no para vosotros, aunque si lo leéis estoy agradecido de corazón, pero lo primero de todo es darme al placer de escribir por escribir, lo segundo compartirlo con vosotros, mentes curiosas.

Poco tengo que decir de mi, si me lees me iras descubriendo, descubrirás mi normalidad o mi anormalidad, mis paranoias y mis traumas, mis virtudes y mis miserias, así que estás a tiempo de irte por donde has venido. Me puedes llamar Jaime, o me puedes llamar Sputnik, por los dos nombres atiendo, cada uno tiene su historia, creo que lo contaré otro día, o quizá dentro de un rato, ya veremos.

No se lo que escribiré, supongo que de mis pensamientos, de mis opiniones,  de música, de lo que me gusta, de lo que me pone de mala hostia o de mi puta vida en general. No tengo pretensiones, solo quiero escribir algo.

En cuanto al nombre del blog, está sacado de una canción de Joaquín Sabina (que también interpretó Pulgarcito) y que se titula "Que demasiao". Alguien que me conoce desde hace muchos años, mejor dicho desde hace todos los años se dirigía a mi como "macarra de ceñido pantalón" en mis años de adolescencia, de pantalones vaqueros elásticos, camiseta negra, anilla en la oreja y de días y noches en la calle... Para los que no conozcáis la canción y para los que si, aquí os la dejo, tiene sus añetes, pero su ritmo de blues urbano y rollo barriobajero tiene su cosa. 




Gracias por venir. Espero volver a veros por aquí