Supongo que nos pasa a todos, a veces hay expresiones que se te quedan en la mente, que almacenas por alguna determinada razón, podríamos decir que te marcan o que suponen un aprendizaje repentino. Pues bien, a mi me ha ocurrido unas cuantas veces, y esta expresión ha sido una de ellas: "cada perro que se chupe su pijo"
Hace ya algunos años, cuando estaba terminando la carrera, comencé a trabajar en mi primer trabajo "serio" para una empresa de electricidad. La verdad que el trabajo era una puta mierda en general, aunque tenía algunas cosas que me gustaban, pero para mi era una aventura, la aventura del mundo laboral en un trabajo que poco tenía que ver con mis horas de clase, de estudio y de laboratorio... En determinados momentos las pasé putas, pero aquella experiencia me transportó a un mundo diferente de aquel por el que me había movido hasta entonces, ni mejor ni peor, diferente. Un mundo donde el encargado gritaba a diestro y siniestro, donde todo el mundo se cagaba en Dios, donde hablar a voces era lo habitual, donde había compañeros que te ayudaban, otros que no, y otros que te puteaban, incluso había personas que sufrían acoso laboral y que nadie tenia cojones de reconocerlo abiertamente, es más, algunos se ensañaban con el débil para sentirse mas fuertes... Poco a poco fui entendiendo esa expresión "cada perro que se chupe su pijo".
Recuerdo perfectamente quien la dijo, y la verdad me hizo hasta gracia, era uno de los primeros días en la empresa, y en aquel momento la entendí pero no la entendí...
Poco a poco fui entendiendo la frase, me di cuenta de que las cosas eran así, que yo me tenia que chupar mi propio pijo, que aunque había buenos compañeros, aquello era una pequeña jungla, que no te solían regalar nada, que había gente que te puteaba por la razón que fuese o simplemente porque si, que en cualquier momento encendían el ventilador de la mierda y aquello empezaba a salpicar, que a casi nadie le importaba lo jodido que pudieses estar un determinado día, que en definitiva, estabas solo...
Después de aquel trabajo, he tenido otros trabajos, y más de lo mismo, aunque de otra manera, pero la historia siempre se repite, y el aforismo es aplicable: "cada perro que se chupe su pijo"
Y con el paso del tiempo, te vas dando cuenta que no solo es aplicable al trabajo, también se aplica al resto de los ámbitos de la vida. Nadie te va a regalar nada, únicamente los padres por ese amor y ese instinto natural hacia los hijos, y no todos, puede que algunos me hayaís oído decir aquello de que "el amor verdadero no existe, son los padres", y es así, es el único amor fuerte y en muchas ocasiones desinteresado...
Llega un momento en el que te das cuenta que estas solo, si, solo en el sentido mas jodido de la palabra, el egoísmo del ser humano es lo primero, así que tu pijo te lo chupas tú, tu vida la resuelves tú, y tus problemas son tuyos... Ni parejas, ni familia, ni amigos y mucho menos compañeros de trabajo, determinadas situaciones de la vida se viven en la mas absoluta de las soledades, y o se resuelven o quedan ahí por los siglos de los siglos, como las preguntas de un examen sin contestar, o el desorden de la habitación de un soltero.
Asi que estoy aprendiendo a no esperar nada de nadie, nadie me va a chupar el pijo (metafóricamente hablando, claro...), y si un día me lo chupan bienvenido sea, pero pasarse la vida esperando es un error, no es que las personas sean malas por naturaleza, es que hay dos cosas que el ser humano tiene que hacer por si solo: vivir y morir, y nadie lo va a hacer por ti, amigo.
Gracias Manolo por aquella frase dicha tan a tiempo.